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España podría enviar a su armada para detener a los dos buques estadounidenses atracados en Gibraltar, que supuestamente llevarían a bordo un tesoro perteneciente a este país, dijo el martes la ministra de Cultura, Carmen Calvo.Una juez de Cádiz ha dictado una orden de apresamiento contra los dos barcos de la compañía cazatesoros Odyssey Marine Exploration, según informó el diario El País en su página web.

Calvo declaró a RNE que tenía el respaldo del ministro de Defensa, José Antonio Alonso, para enviar a la armada española.

“Si nuestra Guardia Civil necesita a la armada española para esa tarea de detención, si es que se tiene que producir porque surque aguas españolas, nuestra armada también está en este momento completamente alerta si hay que detener a los barcos de esa empresa norteamericana”, afirmó la ministra.

“Dicho en términos muy sencillos: las leyes españolas e internacionales nos protegen y si ha ocurrido algo fuera de la ley, encontrarán su respuesta, y lo que sea nuestro a España volverá”, agregó.

La semana pasada el Gobierno español presentó una demanda en un tribunal federal estadounidense para tratar de bloquear la reivindicación por parte de la compañía Odyssey de cualquier propiedad española recuperada de barcos hundidos.

La demanda no se refiere específicamente al anuncio realizado por Odyssey el 18 de mayo de que había recuperado legalmente monedas de oro y plata por un valor estimado en 500 millones de dólares de un barco naufragado de la era colonial apodado “Cisne Negro” en un punto sin desvelar del Océano atlántico.

Sin embargo, el Ministerio de Cultura español considera sospechoso ese descubrimiento – uno de los mayores hallazgos mundiales de un tesoro hundido – y dijo que el botín podría haber salido de un galeón español hundido.

Sin embargo, la compañía ha dicho que la misión de recuperación “Cisne Negro” no estaba bajo jurisdicción española.

Las autoridades españolas no pueden interceptar los buques estadounidenses mientras estén en el puerto de Gibraltar, bajo control británico, y la Guardia Civil aguarda a que entren en aguas españolas.